El fundador de Microsoft devela el detrás de bambalinas de este célebre atajo informático. Admite que su implementación fue “un error”.

Atravesamos jornadas en las cuales Microsoft es protagonista y no solamente a causa del lanzamiento de nuevos productos en su catálogo: a la presentación de su nueva gama de tablets Surface, aparecen dos titulares rutilantes: los de Redmond compraron la división móvil de Nokia y, anteriormente, su actual CEO, Steve Ballmer, anunció que dejará el sillón ejecutivo de la compañía. En semejante contexto, Bill Gates habló sobre los orígenes de una de las funciones más célebres en Windows: Ctrl+Alt+Delete, una metodología para resetear el sistema operativo o acceder al administrador de tareas del mismo. Sus declaraciones al respecto retumbaron en la Web, eclipsando, aunque sea por algunos instantes, las verdaderas noticias de peso en torno a la firma.

En una entrevista en la Universidad de Harvard, el fundador de Microsoft admitió que este atajo de teclado, famoso en el entorno de software que le tiene como padre, “es un mecanismo innecesario”. Según Gates, la conjunción de teclas Ctrl+Alt+Delete fue concebida luego de la aparición de IBM PC, cuyo diseñador, David Bradley, se negó a condensar la función de reseteo en un solo botón del teclado.

¿Por qué se escogieron estas tres teclas? La respuesta es sencilla: al estar alejadas una de otra en el teclado, su pulsación accidental es casi imposible. Nadie quiere resetear la máquina por error.

La hoy repasada respuesta de Gates llegó luego de una pregunta del entrevistador y despertó risas en el auditorio. Según CNET, el fundador de Microsoft no hizo más que poner en palabras un pensamiento que muchos usuarios de Windows tienen hace mucho tiempo. Sin embargo, aunque Gates considere que se trató de un error, la función ha vivido entre los usuarios de Windows por más de veinte años. Y aún sobrevive.